Hace un tiempo visitamos uno de los museos más interesantes sobre juego en España: el Museo Fournier del Naipe en Vitoria. Eso me dio la idea de realizar un artículo sobre uno de los juegos más antiguos: las cartas (estas cartas también son componentes fundamentales de los juegos de mesa ;))

El origen de los naipes

El origen de los naipes lo encontramos en China, donde también surgió la industria papelera, bueno, no en vano ellos y ellas fueron los que descubrieron el papel. Las primeras barajas que se conservan datan del siglo X, ya que las utilizaban para jugar al dominó.

Si nos centramos en el origen de lo que conocemos como baraja española este lo encontramos en las barajas árabes, de hecho la palabra “baraja” tiene su origen en una voz árabe “baraka” o “barakah” (بركة). Se han hallado en el siglo XIII juegos de cartas que contienen los cuatro palos que más adelante se reproducirán en las barajas españolas: oros, copas, espadas y palos de polo.

Gracias a las noticias y descripciones de los viajeros los naipes se difundieron rápidamente por Europa en la segunda mitad del siglo XIV y adoptaron varias formas: el naipe latino, con símbolos casi idénticos a los actuales (oros, bastos, copas y espadas), y sus variantes española, italiana y portuguesa, que por medio de las relaciones comerciales pasó a Brasil y a toda Asia hasta Japón; el naipe germánico, con hojas, bellotas, cascabeles y corazones, de mediados del siglo XV, muy similar al suizo; y más tarde el naipe francés, una simplificación del germánico, con picas, diamantes, tréboles y corazones, que pasó a Gran Bretaña y de allí a América del Norte, Rusia y otros países.

Baraja alemana, siglo XV (Museo Fournier del Naipe, Vitoria)

En Europa, la primera baraja de cartas ha sido encontrada en Suiza y data del siglo XV. Este tipo de ocio solo estaba reservado a las clases privilegiadas, ya que era un producto artesanal muy caro, en aquel entonces el papel era un bien muy escaso. Tal y como comenta Juan de Dios Agudo en su libro “Los naipes en España” (1) las barajas se pasaban de padres a hijos.

El acceso a una baraja de cartas estuvo muy ligada a la evolución de las técnicas de impresión, es decir, al desarrollo industrial.

Fases de desarrollo de la impresión de barajas en España

  • Elaboración artesana
  • Xilografía
  • Litografía
  • Offset

Los primeros naipes estuvieron confeccionados de forma totalmente artesanal, siendo cada una de las barajas que salían del taller únicas. A partir del siglo XV se empezó a utilizar la xilografía para hacer las cartas. En una tabla de madera se tallaron los dibujos de forma inversa. A la plancha se le aplicaba un tinta casera que estampaba la baraja.

El pliego xilográfico más antiguo conservado en España es la “baraja de Vich” que data de 1490. En esa baraja ya podemos observar la base de lo que serán los elementos clave de la baraja española.

Baraja de Vichy. Fuente: “Los naipes en España”

Los primeros toques de color se realizaban con una técnica denominada “a la morisca” que básicamente es aplicar el color con los dedos mojados en diferentes colores. Luego más adelante se utilizaron las trepas (plantillas de zinc) que se pasaban con una brocha mojada. Una vez pintados para que las cartas se deslizaran al barajarlas había que bruñirlas (pasar por encima una piedra de silex) para que la carta quedará pulida.

Plantillas de zinc para aplicar el color. Expuesta en el Museo Fournier de Naipes (Vitoria)

La fase final era el corte.

Las planchas de madera se sustituyeron por planchas de metal (zinc y acero) que hizo que aumentará la calidad de la impresión. Esto supuso la época dorada de las barajas (siglo XVIII y principios del XIX).

Plancha xilográfica expuesta en el Museo Fournier de Naipes (Vitoria)

Baraja de la Real Fábrica de Madrid, siglo XVIII. Expuesta en el Museo Fournier del Naipe (Vitoria)

Pero, los verdaderos cambios llegaron con la revolución industrial. La litografía comenzó a popularizarse, aunque se inventó en 1796 no se usó para la elaboración de naipes hasta 1822. Esta técnica utilizaba una gran piedra caliza con una cara muy pulimentada, en esa cara se realizaba el dibujo y se impregnaba con un rodillo, se prensaba para “pasar el dibujo” a la carta. La litografía permitió imprimir más de una unidad.

Piedra litográfica expuesta en el Museo Fournier de Naipes (Vitoria)

Esta técnica fue precisamente la que utilizaba la familia Fournier en Burgos. Uno de los hermanos Fournier, Heraclio, instalado ya en Vitoria empezaría una trayectoria que ha trascendido hasta nuestros días.

A principios del siglo XX surgió un sistema revolucionario de impresión el OFFSET. Los dibujos se grababan en una plancha metálica, denominada talla, y se pasaban al papel. Ya no era necesario hacerlos a la inversa. Con las mejoras técnicas y de la maquinaría cada vez se podían imprimir más barajas, con lo que las cartas cada vez eran más accesibles.

Diferentes máquinas que se han utilizado para imprimir naipes. Expuestas en el Museo Fournier del Naipe (Vitoria).

Se tiene constancia que se jugaba a las cartas de forma habitual desde el siglo XIV, ya que en ese tiempo empiezan a aparecer diversas normativas prohibiendo o gravando el juego. Los naipes tuvieron un gran control gubernamental, además de contar con el rechazo de la Iglesia, ya que según los eclesiásticos eran contrarias a las buenas costumbres, consiguiendo en algunos casos su prohibición.

El comercio de los naipes fue monopolio del Estado hasta 1809 cuando se decretó la libre fabricación y venta de naipes en todo el Estado, aunque las barajas estarían gravadas con impuestos especiales hasta 1979 que quedó abolido el timbrado de barajas.

Las primeras cartas, las artesanales y poco accesibles, tuvieron un diseño exquisito.

Tarot milanés, siglo XV. Expuesta en el Museo Fournier de Naipes (Vitoria)

Cuando el juego se popularizó el arte pasó a un segundo plano siendo la funcionalidad y el reconocimiento de la carta lo más importante. De hecho, en España había 3 tipos de barajas: la catalana, la castellana y los naipes de Cádiz. Es la castellana la que ha perdurado hasta nuestros días, ya que en cuestión de jugadas lo importante es reconocerla cuanto antes.

También las cartas han sido utilizadas como soporte publicitario.

Baraja de Chocolates Barco, 1895. Expuesta en el Museo Fournier de Naipes (Vitoria).

¿Sabías todas estas curiosidades de las cartas?

Te recomendamos que visites el Museo Fournier de Naipes de Vitoria.

(1). “Los naipes en España” Agudo, J.d.D. (2000), Diputación Foral de Álava, p.30.