El juego “Constructorres” (2020, Sánchez Montero, M.) es un juego de mesa de 2 a 6 participantes. Editado por TCG Factory. Cada partida dura entre 5 y 20 minutos y la edad recomendada por el fabricante es a partir de 6 años.

Es un juego ligero, asequible para los más pequeños de la casa, con carrera, colocación de losetas y una pequeña toma de decisiones. El arte ha sido desarrollado por Pedro Soto y Pedro A. Alberto. Los jugadores buscarán obtener la victoria construyendo pisos de diferentes materiales, colores y número de trabajadores.

El juego forma parte de la colección de TCG Factory diseñada con el objetivo de desarrollar metodologías ABJ (Aprendizaje Basado en Juegos). Es por ello que las reglas han sido redactadas por Ludia Asesoras.

Las instrucciones se incluyen en castellano, no incluyendo ningún otro idioma. Los componentes no plantean dependencia de lenguaje al no contener texto.

Listado de componentes

  • 72 cartas

MECÁNICAS

El juego de mesa “Constructorres” (2020, Sánchez Montero, M.) presenta unas mecánicas de colocación de losetas y gestión de mano.

Los jugadores y jugadoras tendrán que construir plantas de una torre, ganando el primero que consiga alcanzar una altura de cinco pisos.

El juego incluye 3 modos de juego (Lío de torres, Constructorres expertos y Reconstructorres) aunque su mecánica básica no es muy diferente de uno a otro modo. En todos los modos de juego se tienen que cumplir unas reglas básicas de construcción. La primera es que solo puede haber una coincidencia con alguna de las tres características que poseen las cartas (color, material o número de trabajadores) y, la segunda, no se pueden colocar tres cartas consecutivas con una misma característica.

La preparación de la partida en todos los modos de juego es sencilla. Se crea un mazo de construcción y se reparten las cartas. Con las cartas los jugadores y jugadoras deberán construir sus torres.

Diferencias entre los modos de juego

Lío de torres

Se tienen que dejar fuera las cartas de constructor experto. Se genera un único mazo y se reparte una carta a cada jugador o jugadora. En este modo de juego la clave está en que solo se puede construir hacia arriba (por eso se dejan fuera las cartas de constructores expertos, ya que estas cartas son las bases y los tejados de los edificios). Todos los participantes pueden construir hasta 3 torres y el primero que consiga crear 5 pisos gana.

Básicamente se tiene que elegir entre tres acciones: iniciar una torre (hasta un máximo de 3), colocar un piso siguiendo las reglas de construcción o descartar la carta si no puedes hacer ninguna de las anteriores acciones.

Además, se incluye una carta especial (con el icono de una mano) que permitirá destruir los pisos de un oponente siempre y cuando se pueda colocar siguiendo las reglas de construcción.

Constructorres expertos

En este modo de juego cambia el objetivo de la partida, ya que en este caso tendremos que ser los primeros en conseguir 20 cartas o ser capaces de tener el mayor número de cartas cuando se termine el mazo de robo. En este caso se usarán las cartas de constructor experto (que contienen las bases y los tejados de los edificios), ya que se podrá construir hacia arriba y hacia abajo.

Las torres se construirán en el centro y serán accesibles a todos, cualquiera podrá poner un piso. Una torre se considerará terminada cuando tenga un mínimo de 3 pisos (incluyendo una carta de techo y otra de base). Y el crecimiento máximo de una torre es de 10 pisos. Quién coloque la carta de base o de techo que complete una torre se llevará todas las cartas.

Los jugadores y jugadoras solo podrán realizar una acción: colocar una carta, si no te encaja será el inicio de una nueva torre. La carta especial, en este modo de juego, es un comodín que se puede colocar sin seguir las reglas de colocación.

La partida finaliza, o bien, cuando se agotan todas las cartas de robo, entonces ganará quien tenga más cartas, o bien, cuando alguien consigue reunir 20 cartas de torres construidas.

Reconstructorres

Es el modo más competitivo y loco del juego. Esta vez es un todos contra todos en el que ganará quien consiga 3 puntos de victoria.

No se utilizan las cartas de constructor experto. El resto de las cartas se colocan boca abajo repartidas en la mesa al alcance de todos los jugadores y jugadoras. El juego es simultáneo y se tienen que tener las manos detrás de la espalda. Tras finalizar una cuenta de 5 a 0 todos cogen una carta que será su primer piso, y así sucesivamente, si la carta no les vale para su torre la tienen que devolver a la mesa.

La carta especial funciona de la misma manera que en “Lio de torres” pudiendo ser utilizada para derruir un piso de un oponente, o utilizarla de forma normal en la torre propia. Quien consiga construir una torre de cinco pisos conseguirá un punto de victoria.

Lo sencillo de las mecánicas permite un acceso familiar al juego. En nuestra prueba de juego para la reseña, jugamos con niños de 7 años pudieron jugar sin mucha dificultad a los tres modos de juego propuestos.

DINÁMICAS

La experiencia de juego de el juego “Constructorres” (2020, Sánchez Montero, M.) varía dependiendo del modo de juego que elijamos para jugar. Aunque se puede destacar su dinamismo en todas ellas. Al no variar la forma de colocar las cartas es muy sencillo pasar de un modo a otro de juego ganando gran rejugabilidad.

En el modo de juego “Lío de torres” y “Constructorres expertos” el entreturno puede hacerse un poco largo si encontramos o bien, un jugador o jugadora con algo de Análisis Parálisis, o bien, el jugador debe comprobar detenidamente si pude colocar la carta siguiendo las reglas de construcción. Así mismo, una vez que el mazo se recicla y se barajan los descartes hay muchas posibilidades de que aparezcan cartas especiales con más frecuencia.

Es en el modo de juego “reconstructorres” donde el juego adquiere su mayor agilidad y la experiencia de juego se vuelve más competitiva, y a su vez, es el modo de juego que puede provocar mayor frustración en los más pequeños de la casa, ya que la velocidad puede llevar a cometer más errores o a pasar más cosas por alto.

En general, las partidas duran poco tiempo, con reglas sencillas para jugar, convirtiéndose en un filler accesible familiar.

ESTÉTICA

El propio nombre es un bonito juego de palabras entre construir y torres. La ambientación de “Constructorres” (2020, Sánchez Montero, M.) es el universo infantil siendo los materiales de construcción propios de los juguetes. Encontramos los bloques de Lego, los cubos de madera y el Mecano. Todas las construcciones se encuentran en una habitación que nos remite al cuarto de Andy de Toy Story con la pared azul y las nubes blancas esponjosas.

El papel es de buena calidad con un gramaje adecuado, pero para utilizar el tercer modo de juego “Reconstructorres” recomendamos el enfundado de cartas, ya que son sensibles a quedar dobladas y estropearse ante la fricción.

VALOR PEDAGÓGICO

Siendo un filler familiar ameno, el valor pedagógico de este título es inherente al de cualquier otro juego de mesa, pero, además, podemos destacar dos aspectos principales del desarrollo del individuo.

  • Reconocimiento de patrones: es, sin duda, el elemento principal del juego, ya que, se tienen que seguir las reglas de construcción y debemos generar diferentes patrones que tenemos que ser capaces de reconocer.
  • Atención y concentración: de la mano del anterior, al tener que generar diferentes patrones debemos mantener nuestra atención y concentración.

En la web de TCG Factory podréis descargar su guía didáctica para más información pedagógica.

La copia de este juego para hacer esta reseña ha sido facilitada por TCG Factory.